Marta y Clara son hermanas y socias. Con cicla además de crear un servicio para mujeres y personas que menstrúan formaron un equipo de trabajo de 12 personas (y algunas colaboradoras más) lleno de sororidad.

 

¿Cómo y por qué surgió Cicla?

M: En 2019 fui a ver una charla de Clara que daba sobre cómo afecta el ciclo menstrual en el deporte. Me fascinó la cantidad de cosas que aprendí y decidimos empezar este proyecto juntas para poder compartir esa información con más mujeres. Empezamos a analizar las apps que existían en el mercado y vimos que todas eran (y son) bastante simplistas y paternalistas. Nos gustó tanto que decidimos buscar apoyos fuera, ahora somos un equipo de 14 mujeres y tenemos una app publicada. 

 

C: En 2019 hice el Ironhack de desarrollo web (un bootcamp intensivo) y cuando finalizó el curso tuvimos que hacer un proyecto de cero para exponerlo en un mes. A la vez estaba dando charlas sobre ciclo menstrual y deporte en centros sociales, Marta vino a una de ellas  y me dijo que por qué no hacíamos el proyecto juntas sobre ese tema y a ver hasta dónde podíamos llegar. Y hemos llegado bastante lejos, la verdad xD

 

Habladnos un poco del estado del proyecto a día de hoy.

Después de casi tres años de trabajo y una primera versión beta testada con usuarias, hemos lanzado la app en Diciembre. Estamos muy contentas con la acogida (casi 800 usuarias en dos meses). En breves vamos a lanzar un crowdfunding que nos permita cubrir algunos gastos y seguir trabajando en el proyecto. Tenemos muchas ideas de mejora, tanto nuestras como del feedback que recogemos de las usuarias.

¿Cuál creéis que es el mayor de los retos de las mujeres de la profesión?

M: Encontrar nuestra forma de hacer y que sirva de referente para otras mujeres. Tenemos muy poquitas referencias de mujeres en diferentes puestos y roles y eso nos limita las opciones en las que vernos reflejadas y en las que proyectarnos. En toda mi carrera es la primera vez que la mayor parte de personas que tengo como responsables son mujeres. Estamos viviendo un tiempo brutal, empiezan a verse mujeres en puestos relevantes que rompen con la forma en la que se han venido haciendo las cosas, es fundamental para crear un mundo más diverso e inclusivo.

 

C: Paradójicamente los mismos que me encuentro cuando entreno a mujeres en autodefensa, la falta de referentes, la falta de confianza y el bajo autoconcepto que tenemos de nuestras capacidades. En cuanto tenemos a un hombre en cualquier espacio tendemos a asumir que él sabe o es capaz de hacer más cosas y mejor que nosotras. En espacios no mixtos donde podemos ser nosotras mismas tendemos a llegar mucho más lejos.

 

¿Compartirías con nosotras el que consideráis el mayor acierto de vuestra carrera profesional?

M: Hace años acabé por inercia trabajando en un sitio que no me gustaba para pagar una casa en la que no quería vivir, hasta que paré y vi que no tenía sentido. Dejé el trabajo y la casa, volví a casa de mis padres y me dediqué a buscar trabajo de diseñadora de UX, era el año 2011 creo recordar y ver una oferta de diseño UX era casi un milagro, pero lo conseguí. Entré en una empresa como diseñadora junior y hasta hoy. No puedo estar más contenta de haber tomado esa decisión.

 

C: Crear proyectos que me gustan en mi tiempo libre y tomarme el trabajo con una perspectiva menos capitalista, hago mis horas de curro, cobro mi nómina y fin, para mi es un medio. Intento trabajar para vivir y no al revés.

 

¿Y un tropiezo del que aprendisteis mucho?

M: ¡Tomarme demasiado en serio el trabajo! si te lo tomas muy en serio te acaba afectando a casi todos los ámbitos de tu vida. El trabajo es importante, pero para mi ha sido más importante equilibrarlo con otros aspectos, que ocupe un espacio más y no la mayor parte de mi vida como lo hacía antes.

¿Cuál creeis que debería ser el salario justo para el trabajo que desarrolláis?

M: Es complicado contestar a esta pregunta, sobre todo porque me resulta difícil saber qué es justo. Mi trabajo en TCK sí está remunerado y Cicla es un proyecto que estamos financiando nosotras mismas, así que no cobramos, más bien al revés, invertimos en él. Por un lado me siento una verdadera privilegiada de tener un trabajo y poder vivir dignamente e incluso tener para invertir en un proyecto personal. Por otro lado miro la desigualdad que hay en el mundo y me parece injusta la situación de la gran parte del planeta en comparación con una minoría que se hace de oro. Creo ya se dijo, deberíamos: trabajar menos, trabajar todas, producir lo necesario y distribuir todo.

 

C: Uno en el que el empresario no extraiga una plusvalía del 80% a la trabajadora. Concretamente, por mi perfil están cobrando a cliente exactamente 45,86€/hora y sin embargo a mi me ingresan 9,73€/hora. Un salario justo sería el que a la trabajadora se le quitase un 20% como mucho de su hora trabajada.

 

En perspectiva ¿qué conocimiento y/o habilidad relacionada directamente con vuestra profesión creeis que os hubiera resultado útil aprender que no os enseñaron durante vuestros estudios?

M: Empatía. Al final todo tiene que ver con las relaciones entre personas. La calidad de un producto refleja las relaciones que han existido por detrás durante el proceso. En cualquier trabajo es importante pero en el nuestro muchísimo más porque diseñamos productos para ser usados por las personas. En nuestro sector falta mucha empatía, la mayor parte de las veces diseñamos para nosotras mismas.

 

C: Educación sindical, claramente. Nos educan para callarnos y aguantar que las cosas son así porque sí y que lo mejor es pelear cada uno su propia guerra en silencio.

 

Nos podéis contar alguna frase o actitud “de señoro” con la que os hayáis encontrado y se os haya quedado grabada…

M: ¿Sólo una? XD Recuerdo con especial resentimiento cuando en una presentación de proyecto que lideré al 90%, una vez terminó, el cliente se giró y le dio la enhorabuena y la mano a mi compañero, a mi ni me miró. Ahí estaban mi jefe y mi compañero, ninguno de los dos dijeron nada. Es importante que esos señoros dejen de validarse unos a otros.

 

C: Hay muchísimas pero una de las que más detesto es cuando un compañero da por hecho que al ser mujer no tengo tantos conocimientos o habilidades como él y literalmente se pone a dar la chapa, es agotador, horas de mi vida perdidas en escuchar a señoros hablar.

Otra actitud muy heavy que he tenido que soportar es a un compañero de mesa susurrándome “¿qué pasa? ¿te ha venido la regla?” al decirle que ya estaba bien por acosarme (acoso del tipo tocarme la espalda y bajar la mano hasta casi el culo, por ejemplo). Todos mis compañeros le defendieron diciendo que “es que será muy cariñoso” pero casualmente solo era cariñoso conmigo, asqueroso.

Ah! Y otra que me estoy acordando, un jefe de proyecto de AirEuropa que por simplemente ser simpática por los chats del curro me invitó a unas cervezas con una cara con guiño totalmente fuera de lugar, asqueroso también.