Ha trabajado para marcas como Diesel, Absolut, Camper, Levi’s, Mercedes, Movistar, Loewe, Garnier, Buckler o El Teatro Real… Desde hace 6 años marca el rumbo creativo de Apéritif.

 

Licenciada en Bellas Artes por la Universidad de Salamanca. Ha sido premiada y jurado de numerosos festivales como El Sol, New York Festivals, One Show y Cannes Lions, CdeC y Laus. Es además co autora de “Hardcore Maternity” un comic publicado por Penguin Books que habla sobre maternidad desde un punto de vista transguesor.

 

De todo lo que has hecho laboralmente ¿qué trabajos consideras más representativos?

Desde que arranqué con Apéritif quizás las campañas que hicimos para el ayuntamiento, nos dieron mucha visibilidad.

 

¿Cuál crees que es el mayor de los reto de las mujeres de la profesión?

Pues sigue siendo la dichosa conciliación, hay muchísimas mujeres con talento que se encuentran con un muro cuando deciden ser madres. Algunas deciden pasar a un perfil más bajo porque sienten que no les da la vida, y es una pena. Ya es difícil hacerte valer y encontrar tu lugar, para finalmente sentir que tienes que elegir entre proyección profesional o familia porque no llegas a todo.

¿Compartirías con nosotras el que consideras el mayor acierto de tu carrera profesional?

El mayor acierto fue atreverme a dar pasos y probar en general, aunque estos pasos den vértigo e inquietud. Atreverme a venir a Madrid nada más terminar en la universidad porque me salió una oportunidad en una agencia pequeñita. No fue el trabajo de mi vida, pero aprendí mucho y me abrió puertas. El siguiente atrevimiento fue montar el estudio después de 15 años en el mundo de la publi.

 

¿Y un tropiezo del que aprendiste mucho?

No tengo ninguno marcado a fuego en el calendario, al final esta profesión se construye a partir de éxitos y fracasos, entendiendo por fracasos proyectos que no salen como tenías pensado, buenas ideas que se quedan en el cajón, clientes con los que no conectas del todo bien… Creo que se aprende tanto de la parte positiva como de la negativa, no puedes confiarte cuando estás arriba ni hundirte cuando algo se tuerce. Hay que saber vivir en la balanza.

 

¿Cuál dirías que fue el momento exacto que cambió tu carrera/forma de ver las cosas para siempre?

Cuando monté el estudio. Me di cuenta de cuánto echaba de menos hacer cosas que ya no hacía en la agencia porque mi puesto era más ejecutivo. Retomé la ilustración, el diseño gráfico… y sí, también estoy implicada en la dirección creativa de algunos clientes pero el poder compatibilizarlo todo me hace muy feliz.

Algo que siempre se debe incluir en un portfolio y algo que evitarías.

Aparte de incluir los proyectos más celebrados, creo que está bien incluir proyectos propios (si son buenos, claro). Cuando trabajamos para nosotros mismos convivimos con nuestra auto exigencia, también con mil dudas y el bloqueo que puede suponer el exceso de libertad. Todo esto es un pequeño cóctel molotov que te puede llevar a lugares muy interesantes. La buena proactividad puede ser un gran abrepuertas, en mi caso fue “Hardcore maternity” empezó siendo una tira cómica en colaboración con Esther de la Rosa, amiga y compañera de profesión. Ella escribía y yo ilustraba viñetas que giraban entorno a la maternidad con una mirada un tanto transgresora. Al cabo de un mes de publicarlas Penguin Random House contactó con nosotras para editarlas en formato libro. En cuanto a lo que evitaría, no incluiría nada con lo que no esté satisfecha, prefiero poco bueno que mucho regulero.

 

¿Qué consejo le darías a una mujer que está empezando?

Si está empezando como autónoma o montando un estudio propio le daría la enhorabuena por atreverse. Hay que intentarlo, probar… sino siempre quedará esa pregunta en el aire ¿qué hubiera pasado si…?. Una vez arrancado, lo siguiente es ser muy constante, bloquear la pasividad. Si no hay proyectos o clientes suficientes toca inventarlos (aquí incido sobre el punto anterior en el que hablaba de proyectos propios), lo importante es no quedarse parada y construir un buen portfolio, al final esa es nuestra mejor carta de presentación.

 

Y para terminar, ¿nos recuerdas alguna frase o actitud “de señoro” con la que te hayas encontrado durante tu carrera profesional y se te haya quedado grabada?

Fue más bien una situación. Una presentación con un cliente de la agencia. Yo era la única mujer en la sala (ellos eran 8 creo recordar) y también la única en representación de la agencia. A petición suya se habían organizado unas jornadas creativas para inspirarles y yo iba como directora creativa ejecutiva. La primera media hora se la pasaron hablando de caza como si yo no estuviera allí.