Es directora de comunicación de Más Mujeres Creativas, una plataforma colaborativa e independiente nacida de la unión de más de 1000 profesionales creativas que promueve un cambio real en el sector publicitario.

 

Desde hace 8 años dirige el departamento de contenido y social media de la agencia La Despensa. Anteriormente pasó por distintas agencias como J. Walter Thompson y en una vida más anterior fue periodista. La irrupción del mundo digital cambió su vocación y su carrera. Se incorporó a Más Mujeres Creativas, apenas un mes después de su formación hace ya 6 años. Desde entonces se ha encargado especialmente de toda la comunicación de la plataforma, además de sacar adelante con mucho esfuerzo proyectos como 36hz, Una de Bravas o MuchaJefaPocaDirectora.

 

 

¿Cuál crees que es el mayor de los retos de las mujeres dentro del diseño?

Nuestro mayor reto es que no se nos considere ni se nos distinga por ser mujeres, sino colegas, profesionales. Cuando eso ocurra, cuando nadie diga “en tal agencia hay muchas directoras creativas”, entonces habremos conseguido la igualdad. Desgraciadamente no es algo que dependa solo de nosotras, sino que es un ejercicio que tenemos que hacer en conjunto. 

 

De todo lo que has hecho laboralmente ¿qué trabajos consideras más representativos?

La campaña de la que me siento más orgullosa y que más me representa es Tampons from Canada. Una iniciativa que lanzamos para pedir la bajada del impuesto de lujo de los productos de higiene femenina. Además del objetivo de la campaña en sí, lo que más me representa es la forma en que se gestó y se realizó esta campaña. Fue una idea hecha por mujeres y para mujeres, en el que un grupo talentosísimo de compañeras de La Despensa nos unimos para hacer algo por lo que creíamos. Ese es el auténtico poder de la creatividad. De las campañas más recientes, me siento orgullosa y muy bien representada por La Llorería, un espacio efímero que montamos en Madrid para sensibilizar sobre la necesidad de acudir al psicólogo y visibilizar que está bien estar mal. Me gusta mucho todo lo que hay detrás de esta idea: usar una expresión popular, darle la vuelta y generar un espacio que va más allá de la clásica campaña publicitaria.

¿Compartirías con nosotras el que consideras el mayor acierto de tu carrera profesional?

Mi mayor acierto es haber sabido decir sí a propuestas a las que por miedo hubiese tenido que decir que no.

 

¿Y un tropiezo del que aprendiste mucho?

En este trabajo nada es blanco y negro, detrás de los éxitos hay pequeños tropiezos. Afortunadamente, no puedo decir que haya tenido un error garrafal y memorable, pero una vez fui a presentar a un cliente una idea que ya estaba hecha y había sido premiada. Por una vez me alegré de que el cliente no tuviera presupuesto porque le encantó la idea. Desde entonces, intento profundizar y verificar en google que no está hecho. 

 

En perspectiva ¿qué conocimiento y/o habilidad relacionada directamente con tu profesión crees que te hubiera resultado más útil aprender antes? ¿Y de las que son más transversales? Como por ejemplo temas administrativos, legales…

Creo que más allá de la formación más técnica o concreta, lo que más echo en falta es que nos formen para exponernos al mundo con confianza y seguridad. No es solo una cuestión de expresión y técnicas para hablar en público (que son más que necesarias), sino que los y las que nos dedicamos a la creatividad, nos exponemos todos los días. Lidiamos con el fracaso cotidianamente y muchas veces no estamos preparados y preparadas para ello.

Nos puedes contar alguna frase o actitud “de señoro” con la que te hayas encontrado y se te haya quedado grabada…

La actitud de señor que más detesto es cuando me hablan con paternalismo. Con ese tono condescendiente en el que un señor te descubre el mundo a ti pequeña mujer perdida. Alguna vez ha ocurrido que me han hablado con paternalismo sobre asuntos de los que yo tengo mucha más experiencia. 2×1 paternalismo y mansplaining.